Día 28 en el cuaderno de bitácora: Los accidentes de trabajo.

Buenos días,

hoy quiero hablar de una lacra de nuestra sociedad, los accidentes de trabajo. Un tema que he vivido muy de cerca por diferentes situaciones personales y laborales. Intentaré ser lo más imparcial posible, aunque será difícil.

Empecemos, mirando las estadísticas del Ministerio de Trabajo y EconomÍa Social en el período de enero a julio de 2021 un total de 317.258 de los cuales 329 mortales. Eso significa que 329 personas fueron a trabajar y no volvieron a su casa.

En este aspecto para mí, estas cifras son intolerables porque estamos en el siglo XXI, y con todos loas avances tecnológicos y de saber, que tenemos que aún se produzcan tantos accidentes y personas sigan perdiendo la vida trabajo. Creo que algo está fallando en el sistema.

Sí que hay que añadir, que un error o un despiste se puede tener, y puede provocar un accidente. Pero viendo las actuales cifras, creo que no existen tantos errores.

Para que no se diga que se está haciendo demagogia, pondremos unas estadísticas sobre la mesa. A fecha 4 de octubre de 2021 tenemos 19.559.689 afiliados a la Seguridad Social según la Moncloa. A grosso modo, sería un tanto por ciento muy bajo mirando los afiliados que hay ahora mismo. Vuelvo a repetir, para mí son inasumibles estas cifras porque las vidas humanas o las consecuencias que puede dejar un accidente son muy importantes, y condicionan la vida de una persona o la de una familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.

¿Por qué no se hacen campañas mediaticas como en los accidentes de tráfico?

Según mi visión, creo que habría que sentarse todos los agentes implicados y buscar una solución. Y dar prioridad a este tema y asignar los recursos necesarios para poder llegar a una siniestralidad 0 a la más baja posible.

De ideas a la mente me vienen muchas: reforzar ITSS, juzgados especializados en prevención de riesgos laborales, cambiar el sistema de formación a los trabajadores o hasta el de educación, modificar la ley de prevención de riesgos laborales, los servicios de prevención ajeno o propio enviara cada versión finalizada de la evaluación de riesgos y el plan de prevención a la Inspección de Trabajo de forma automática, mejorar sistemas de otros países donde los indices de siniestralidad sean muy bajos, etc.

Mucha gente dirá, pero la prevención vale mucho dinero, ¿pero nos hemos parado a mirar los beneficios que nos da cada euro invertido en prevención?

Para finalizar, creo que habría que buscar un modelo de empresas o si hace falta de país, donde no exista siniestralidad y las empresas sean lo más competitivas posibles.

Ahora mismo, la tecla mágica para que funcione todo no la tengo o no la sé. Pero si sería bueno parar un momento y meditar sobre esta situación, y buscar las mejores soluciones para que no existan más accidentes.

Esta entrada ha sonado muy catastrófica, pero quiero felicitar a toda esa gente (directivos, técnicos de prevención, trabajadores, etc.) que dan lo mejor de ellos para tener una empresa con riesgo 0.

Quiero terminar con una frase a modo de reflexión:

¿La vida humana tiene un precio?

Un saludo, hasta la próxima.